Que no te engañe el diseño clásico de los parquímetros de San Francisco; allí donde los tienes, son vampiros armados con la más alta tecnología. La pintoresca y algo bohemia ciudad de California lleva tiempo trabajando en nuevas formas de exprimir las carteras de los conductores, y para ello ha comenzado a sustituir más de 5.000 máquinas con el modelo que tienes ahí arriba, que no sólo permite realizar pagos con una tarjeta de crédito especial, sino que además calcula las tarifas de forma "intel... ( ver nota completa)
